sábado


Un planeta privilegiado por la luz,

el agua y los gases no es seguridad

suficiente para los ingenuos invitados.

Tuvimos que aceptar el cambio de pellejo,

aprender para comer o no ser comidos

sin ningún tipo de dolor o remordimiento,

o simplemente el derecho a existir

de esos seres que a nadie se devoran,

aun nosotros que al descubrirnos vivos

por el juego de espejos de la conciencia

nos proponemos en el vértice sin saber

cuánto medimos por no tener un patrón

preciso, o creer que pesamos poco o mucho

cuando la verdad es que nos tiran para abajo.

En mí sucedió lo ilícito, lo imposible,

las bases del libre albedrío y libertad

anclados a la esclavitud de lo inevitable

pero no necesario: un simple y fantástico caso.

Podría haber tenido alas, púas o escamas,

y ser feliz a mi manera, ya que el tiempo

en el menú de la vida, sería un punto en blanco,

y no andaría como ahora con lápiz y papel,

garabateando fabulosas plantas y animales,

extra terrestres e insectos que se parecen

y sistemas solares con una imposible física

privilegio del cosmos y su estrafalaria fantasía.


No hay comentarios.:

No copie, use la imaginación...

Creative Commons License
Esta obra creada por Céu de Buarque y colaboradores de Puentes de palabras está bajo la licencia de Creative Commons -No comerciacializar-Difundir sin modificar 2.5 Argentina License.

el Mapa de Puentes

Una flor silvestre en la Web

Una flor silvestre en la Web