domingo

Amanecer urbano

La mañana viene reventando como tsunami luminoso,
olas de cantos sobrevivientes despiertan y hacen vida.
Quien dice que la muerte llega con el asfalto poco sabe,
quien dice que nos estamos muriendo entre desechos sólo alerta, en su miedo,
ese eterno temor que tenemos de volvernos porquería.

La mañana viene, y sus rayos palpitan luminosos, revelando un horizonte extraño:
viejos vidrios se prenden de las paredes nuevas, ocultando en sus cuerpos, los viejos campanarios. Quizá enmudezca al cobre encampanado, en su llanto de viento, rompedor de silencios para llamar devotos al sagrario, donde la misa espera, y el universo surge, entre cantos de ruedas y bocinas que luchan con las prisas cotidianas.

La mañana viene y su intento no espera,
hay que escribir las horas en la mente,
hay que llevar los sueños a su encuentro,
los sueños tan diversos, virtuales y ficticios,
entre un mundo de piedra ornamentada,
que sólo tiene calles y que oculta los ríos
en donde está la nada.

No existe otro universo
no es posible...,
los pasos ya van lejos hacia el tiempo que viene,
impulsados de inercias de intenciones ajenas,
las que no cuestionamos, tomando como buenas.

De cualquier forma... ¿qué importa?
¿quién puede darle vuelta al carro de la historia?...,
y abordando coherencias,
acompañarse el paso
con respetuosas reglas.

Si las reglas se hicieron
para extinguir contiendas.

Por fortuna
le sobreviven cantos
y trinos
que desafían las ruedas
y a toda maquinaria, que la vida, envenena.

La mañana viene...,
se acomoda el respiro
y se abandona el lecho
para dejar más huellas.

7 comentarios:

Céu de Buarque dijo...

Y se hizo la luz! Qué bueno es poder respirar este aire serrano, mientras leo que amanece en la ciudad. Hace unos tres años que no la piso, y podría decirte que extraño las bocinas, las campanas, sirenas, el humo de los colectivos, la basura en la calle, la mierda de los chocos pegándose en la suela por tener que correr al laburo..., pero te estaría mintiendo.
Sí me encantó leer que volvió a amanecer en tu ciudad y ahora yo puedo disfrutarlo.
Se te extrañaba, besos,
C.

La abuela frescotona dijo...

como se nota tu vida bucólica en esta poesía, disfruta niña...mientras la gilada respeta las reglas, va a misa, pisa caca, y nos chocamos las paredes. muy BEIA tu poesia.

Melquíades San Juan dijo...

Cuestiones de espacios, no de intentos, pero presentes siempre estamos.
Abrazos a ambas.

Leyddy Dhianna Reynoso Caraballo. dijo...

La mañana viene... Y nos levanta, abre nuestro ojos, esa cotidianidad que nos enseña a deseear otra vida en esta...

Un inmenso placer ha sido leerte, amigo poeta.

Besitos y cariños para ti...

Eduardo Roberto dijo...

Prosa inspirada estimado Melqui, me he dejado llevar arrobado por tu musa que nada a sus anchas en tu espiritu, hermosa. mis felicitaciones

Melquíades San Juan dijo...

Dianita, al hacer Poesía Urbana se persigue, también, dibujar nuestra percepción del mundo y loa sociedad en que nos ha tocado vivir por elección o casualidad, y que, compartimos con millones de seres que al leernos se reencuentran con su propia realidad.

Saludos y gracias por sus comentarios.

Chiqui Abreu dijo...

Un nuevo día en esa ciudad que parece ahogarnos, pero cuando sabemos verla por dentro -como haces tú en esta joya- nos llena de luces y brillo!
Hermoso, querido Melquíades, me encantó despertar hoy con estas letras!
Besos,
Chiqui.-

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